Muchos psicólogos están en Instagram intentando atraer clientes. Publican contenido, comparten información, intentan posicionarse… y aun así, los pacientes no llegan lo bien que les gustaría.
Sobre todo, por esa sensación de estar dedicando mucho tiempo para que no termine de despegar cómo les gustaría.
Y claro, si estás en este caso puedes optar por crear más contenido, pero hay otra forma.
Hace unos meses trabajé con Diego, un psicólogo que se negaba a tener redes sociales pero, a la vez, quería más pacientes de los que tenía actualmente con el boca-oreja.
Por eso le propuse lo siguiente:
Diego, hay un canal que ya está funcionando… pero casi nadie lo está aprovechando
Y es que hay cientos de personas en Google buscando justo lo que el ofrecía: «psicólogo cerca de mi», «terpia para la ansiedad», «sexólogo»…
Personas que no están pasando el rato en las redes sociales, sino que están listas para reservar una cita con el profesional que más les confianza les dé.
Y eso cambia completamente el tipo de cliente.
–Carolina, si yo ya tengo un perfil. De hecho, a veces invierto en publicidad para ver si me llaman algo más.
En muchos casos:
– aparece, pero no destaca
– genera dudas
– no transmite bien lo que haces
– no termina de dar el paso a contacto
Y ahí es donde se pierden muchas oportunidades.
El caso de un psicólogo con el que trabajé
Este psicólogo tenía algo que ya funciona en muchos casos:
– clientes
– buen trabajo
– recomendaciones
– cierta presencia online
Pero su captación seguía dependiendo bastante de lo que hiciera activamente.
El perfil de Google estaba creado, pero no estaba trabajado como una pieza estratégica.
Aparecía en búsquedas, sí.
Pero no estaba planteado para destacar ni para facilitar la decisión.
Y la web tampoco acompañaba ese proceso.
No había un recorrido claro entre:
👉 alguien que busca
👉 entra
👉 entiende
👉 y decide contactar
Qué hicimos (y aquí está lo importante)
No añadimos nada nuevo.
No fue “hacer más”.
Fue entender cómo estaba entrando la gente y construir bien esa parte.
Trabajamos dos cosas:
1. El perfil de Google como canal real de captación
No como algo que “hay que tener”.
Sino como una pieza que:
– aparece en búsquedas con intención real
– transmite confianza en segundos
– permite diferenciarse dentro de un listado
Se reorganizó para que:
– destacara en búsquedas más generales (no solo nichos concretos)
– transmitiera mejor su enfoque
– generara confianza antes de entrar en la web
2. La web como parte del mismo sistema
Porque el problema no es solo que alguien llegue.
Es qué pasa después.
Se ajustó para que:
– se entendiera mejor qué hace y para quién
– acompañara la decisión
– no generara fricción innecesaria
El resultado
Sin cambiar su forma de trabajar.
Sin depender más de redes.
Empezó a notar:
– más visibilidad en búsquedas relevantes
– más contactos
– mejores clientes (más alineados con lo que quería)
Pero lo más importante no fue eso.
Fue esto:
👉 dejó de depender tanto de “activar cosas” para que el negocio se moviera
Aquí es donde suele estar el error
Muchos psicólogos piensan que el problema es:
– falta de visibilidad
– falta de contenido
– falta de estrategia en redes
Y entonces intentan hacer más.
Pero muchas veces ya hay personas llegando.
El problema es que:
👉 lo que ven no está pensado para ayudarles a decidir
No va de tener un perfil optimizado
Va de algo más simple (y más importante):
👉 entender cómo entra un cliente en tu negocio
👉 y qué necesita ver para confiar y dar el paso
En este caso:
– Google no era “una presencia más”
– era el punto de entrada principal
Y la web no era “información”
– era parte del proceso de decisión
¿Esto se puede replicar?
Sí.
No es algo exclusivo de un caso concreto.
De hecho, en psicología tiene mucho sentido porque:
– la búsqueda local es alta
– la intención es directa
– la decisión depende mucho de la confianza
Lo que cambia es cómo está planteado ahora mismo.
Puedes hacerlo por tu cuenta
Si entiendes bien esto, puedes revisar:
– cómo aparece tu perfil en búsquedas
– qué transmite en los primeros segundos
– si realmente facilita que alguien te elija
Y ajustar desde ahí.
O puedes dejar esta parte bien resuelta
Si prefieres no entrar en todo ese proceso de prueba, error y ajuste, puedo encargarme de trabajar esta parte contigo.
No como una optimización aislada, sino como lo que es:
👉 una pieza de captación dentro de tu negocio
En este tipo de trabajos:
– reviso cómo está entrando ahora mismo la gente
– reorganizo el perfil para que funcione como canal de captación
– ajusto la web para que acompañe la decisión
– y dejo ambas partes conectadas dentro de un mismo sistema
No se trata de añadir cosas.
Se trata de que lo que ya tienes funcione mejor.
Este tipo de intervenciones suelen estar entre 800€ y 1.400€, dependiendo del punto en el que esté el negocio y lo que haya que ajustar o construir.
Si quieres, puedes contarme tu caso y vemos si tiene sentido trabajarlo.
→ [Contarme mi caso]